jueves, 17 de mayo de 2012

Cinco y dos: Siete cachorros

Tras la desilusión vivida el día anterior, acudí con nuevas fuerzas para continuar con el trabajo centrándome en la zorra número uno. Esperaba vivir unas jornadas memorables aunque las expectativas eran menores pues esta zorra sólo tenía dos cachorros. Nunca llegué a saber si había parido más y se le habían muerto o solamente había parido a dos cachorros. En todo caso debía continuar con el trabajo con esta familia.
De nuevo me preparé en la zona y acudí con la intención de esperar acontecimientos.
Como siempre llego intentando hacer el menor ruido y me apuesto tranquilamente e intento echar una cabezada pues,  a poco ruido y molestia que se haga, nuestra presencia no deja de ser una interferencia para los zorros.
Allí estaba, dormitando a la espera de acontecimientos cuando noté un ruido extraño y asomé ansioso la cabeza para descubrir en las cercanías una nueva zorra que pasaba inquieta por la zona. Se la distingue fácilmente por su aspecto desaliñado y quizá alguna enfermedad en la piel pues, como podéis ver en la foto, tiene el rabo pelado.

Hembra nueva en la zona. Se aprecian claramente las mamas por lo que debe haber parido también en las inmediaciones.

Al avistarla no puede identificar su sexo pero al revisar posteriormente las imágenes tomadas le descubrí las ubres. Esta zorra la he confundido en otras dos ocasiones con el macho del año pasado pero en este avistamiento tuve la suerte de hacerle fotos para comprobar su sexo. Hasta ahora pensaba que era el macho dominante del año anterior que seguía merodeando por su antiguo territorio pero debe haber sido la hembra siempre aunque, según voy aprendiendo de este mamífero, ya no se puede afirmar nada con rotundidad. El caso es que una hembra rabona se acercó al territorio de la hembra número uno y parece que también estaba parida por las notorias mamas visibles sobre la hierba corta de la pradera.

Dando de mamar a sus cachorros.

De nuevo, otra incognita!!! Una nueva zorra , mucho más fea a nivel fotográfico, había parido no muy lejos de aquí, quizá a menos de un kilómetro y desconozco si los cachorros son del mismo macho que yo tengo identificado o hay otro macho por la zona que ha conseguido copular.
Su comportamiento fugaz e inquieto me despertó definitivamente y me dispuse a esperar ansioso acontecimientos, bien por la posible pelea entre las dos zorras, bien porque tarde o temprano la numero uno tenía que acudir a ver a su reducida camada.

Escena de lactancia realizada incluyendo el hábitat donde se mueve la camada.

Finalmente la zorra rabona se alejó y volvió la calma pero ya la tarde se echaba encima y al poco rato vi aparecer a lo lejos a la zorra número uno que se acercaba decidida y a escasos metros de la zorrera empezó a hacer su llamada habitual para sacar a sus cachorros de la madriguera.

Escena de lactancia con una hermosa encina detrás.

Casi de inmediato una infinita hilera de pequeños zorros asomaba sus cuerpos entre las raíces de la encina. La sorpresa fue mayúscula. Mis ojos no daban crédito a lo que estaba viendo. De las entrañas de la encina no salieron dos cachorros, ni tres, ni cuatro...... hasta siete pequeños zorrillos se agolparon en torno a la zorra número uno que se dispuso a darlos de mamar. Entre la melé de cachorrillos no se distinguían unos de otros. Mi mente no era capaz de interpretar esta escena mientras mis dedos no paraban de apretar el disparador y ajustar velocidad y diafragma para conseguir la mejor imagen.

Cinco cachorros. Uno se esconde en la zorrera y sólo se le ven las orejillas.

Tras una intensa y emocionante escena la zorra número uno se cansó y con un corto y grave gruñido les apartó de si y pude ver dos cosas que me llamaron de nuevo mi atención. En un primer vistazo había cachorros de dos edades distintas. Dos de ellos parecían mucho más grandes y con otra genética pues su color era mucho más claro, mientras que los cinco restantes eran como 15 días más pequeños y más oscuros con sus patas negruzcas.

Amamantando a los cachorros.

La segunda característica que descubrí me hizo sorprenderme más aún,.... pues dos de los cachorros pequeños tenían los mismos ojos cerrados y con la misma infección que los cachorros que había avistado unos días atrás en la zorrera número dos.
¡¡¡No podía ser!!!, no podía ocurrir lo que mi cerebro pensaba. ¿Quizá era posible que la zorra número uno se hubiera adueñado de la camada de la zorra número dos? Jamás había leído nada al respecto y tampoco había oído nada de esto.
Llené con imágenes tres tarjetas de 16 gb cada una en mi 5d Mark III. La cámara echaba humo. Estaba viviendo una revelación y dentro de mi cuerpo todo estaba en tensión por la emocionante realidad que se desarrollaba a escasos metros de mi escondite.

Zorra dando de mamar a algunos cachorros mientras los otros juguetean.

Parecía que se habían unido las dos camadas en una, no se si por la intervención del macho o por la acción de la hembra número uno pero la realidad era visible y la tenía grabada.
Regresé aquella noche emocionado y lleno de preguntas que no podía o no sabía responder, e inmediatamente me puse al habla con mi buen amigo Carlos Aldea, un  veterinario con bastante conocimiento de mamíferos por su especial dedicación a la observación de osos, lobos y linces y también experto en la reintroducción de halcones peregrinos y experimentado en el cuidado de  animales salvajes por su trabajo en el recientemente cerrado por la Junta de Castilla y León,  Centro de Recepción de Animales Salvajes Las Dunas.

Los siete cachorros, con una luz excesivamente dura.

Carlos escuchó atento el relato que yo le transmitía y me dijo con la rotundidad de alguien que conoce de que estamos hablando que era la hembra dominante la que había robado los cachorros. "Son las hembras las que transportan a los cachorros. Los machos no suelen hacerlo. Es evidente que se han tolerado criando tan cerca una hembra de la otra, mientras los cachorros han sido pequeños y no han salido de la zorrera. En este mes escaso las hembras tampoco han abandonado apenas las inmediaciones de la zorrera y han sido alimentadas por el macho, pero en cuanto la hembra dominante ha detectado que hay otra zorra en sus inmediaciones con cachorros, los ha adoptado o robado, según se mire".

Seis de los cachorros. Uno de ellos asomando su cabeza en la madriguera en el extremo inferior derecho.

Además parece ser que lo ha hecho en dos días pues primero faltaron tres cachorros y después los restantes tal y como pude comprobar yo mismo.
Carlos me relató que en determinadas especies de cánidos, como por ejemplo los wilddogs africanos, era común el robo de cachorros por parte de las hembras dominantes a las secundarias para asegurarse el liderazgo y expulsar de su territorio a estas hembras.
Así, desde la perspectiva de este experto veterinario y gracias a las imágenes tomadas y al seguimiento que yo venía realizando desde primeros de este año hemos podido comprobar como este comportamiento, presente en algunos cánidos, es compartido también por nuestros zorros.


Entrañable imagen de la zorra con todos los cachorros en una melé.

Si se observa con detenimiento las imágenes conseguimos ver finalmente a siete pequeños cachorros, aunque no he conseguido una imagen limpia de todos ellos. Lo más que he logrado ha sido sacar a seis desperdigados en las inmediaciones de la zorrera pero nunca a los siete, aunque en las escenas de lactancia si se pueden ver a los siete si contamos con detenimiento.

Aquí podemos ver a los siete cachorros. Dos casi no se ven. Hay dos a la izquierda de la madre, uno detrás mirando al frente, dos a espaldas de la madre de los que uno de ellos está echado bajo el que la observa. Los dos restantes están en la encina, uno acercándose a su madre y el último sólo se aprecia la cola pues está dentro de la zorrera.

Con esta extensa entrada del blog os intento mostrar la vivencia que tuve de aquella tarde nublada y de tiempo variable como el que hemos disfrutado esta primavera. Espero que disfrutéis tanto como yo lo hice aquel día.

En esta toma podemos ver a los siete cachorros, aunque incompletos. Dos a la izquierda de la madre. y cinco a la derecha. Se aprecia claramente, gracias a la luz suave, la diferencia en el pelaje de dos de ellos, los hijos auténticos de esta hembra. Los cinco restantes son adoptados.

Se puede observar al cachorro con el ojo izquierdo tuerto, causado por una infección. Es el segundo por la derecha.

No he conseguido sacar a los siete cachorros juntos. En esta toma podemos ver a seis, con una luz muy dura. Este año los días están siendo malos para la fotografía pues aunque hay nublados también hay periodos de luz muy contrastada y la madriguera está ubicada a la sombra de una densa encina lo que dificulta la fotografía de calidad. Por lo demás el herbazal apenas ha crecido a diferencia del año pasado que estaba 10 centímetros más alto. La ola de calor que hemos tenido ha espigado la vegetación y está no ha podido crecer más.


Todas las imágenes realizadas con Canon EOS 5D Mark III y objetivos Canon EF 100-400mm f4,5-5,6 L IS y EF 500mm f4 L IS, algunas con duplicador  2X III




© Francisco M. Martín - Imágenes Naturales


Con las prisas durante la redacción de esta entrada, olvidé comentar que, dada la nueva situación de la camada, queda claro que no ha actuado ningún furtivo ni se ha producido ninguna pérdida causada por una acción humana, como llegué a pensar antes de esta situación.

13 comentarios:

  1. Yo, que soy un ignorante en la materia, disfruto día a día con tus post... Supongo que los aficionados a estas batallas naturales estarán deseosos de conocer la siguiente entrada de tu blog...
    Paco, no dejes de sorprendernos con tus relatos y encandilarnos con tus estupendas fotografías, que nos transportan allá por donde vigilas y nos hacen aprender de estos zorrillos de la dehesa charra. Como en otras ocasiones, la realidad supera la ficción...
    Estupendos documentos. Gracias por compartirlos y enhorabuena por la investigación y los frutos.
    ¡Ánimo!

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    1. Angel, muchas gracias por tu comentario. El ciclo reproductivo de este año se acaba y habrá que buscar nuevos escenarios para el verano. A ver si consigo hacerlos bebiendo en una charca pero hay que ver como se desarrola la primavera. Además tengo otras cosas en mente que no puedo dejar pasar pues ya he invertido cierto esfuerzo. A ver si consigo que el día dure 36 horas para que me de tiempo a estar en todos los sitios. Este años he dejado de lado a los osos al engancharme a los zorrines.
      Un abrazo

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    1. Jorge, muchas gracias. Intentaré acercarme a primeros de Junio. Nos hablamos en el privado. Un saludo

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  3. Bestial!!! Todas las entradas respecto a los zorros muestran el gran trabajo de campo que realizas. Que enviadia poder tener estas vivencias en el campo, donde cualquier naturalista disfrutaria a lo grande. Muchas gracias por hacernos partícipes.

    Manel Martín

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    1. Manel gracias por tu apoyo. Disfruto viéndolos y por supuesto contándolo, aunque no me da tiempo a actualizar el blog todo lo que quisiera pues me gusta más estar al pie del cañón en el campo que atado al pc. Un saludo

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  4. Que buenas capturas de esta manada de cachorros y de las prolificas zorras, interesante la descripción de como te has ido sorprendiendo por lo que observabas. imagino el disfrute, y cuanto me guataría ver muchos de desos Gg que capturas de todos estos zorros
    Saludos y enhorabuena.

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    1. Tomás encantado de que pases por el blog. Ya sabes que uno dispara y dispara y después hay que tirar muchas fotos bien por error humano bien por error de la máquina que tengo pendiente de hacer una revisión en el blog.
      Antes con la diapositiva medías más los disparos pero ahora te duele el dedo de tanto apretar y el tiempo que se dedica a visionar las fotos en el ordenador se lo robo al sueño. Tendré que dejar esta tarea para el verano para descubrir realmente las tomas conseguidas. Ahora me conformo con borrar las desenfocadas o movidas que no son pocas.
      Un saludo

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  5. Estupenda entrada. Sigo pensando que lo que estas haciendo es un estupendo trabajo sobre el comportamiento de los zorros, además de las fenomenales imágenes que nos muestras.¿Te has planteado publicarlo en alguna revista científica?

    Saludos

    Emilio M. Pedraza

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    1. Emilio, gracias siempre por tu apoyo. Estoy en el tema de la publicación pero creo que hace falta un poco más de tiempo. ¿quizá una temporada más?
      El año pasado empecé a trabajar casi por casualidad, pues localicé de chiripa la zorrera y la ventaja es que está en una zona que no se caza por lo que los animales son medio diurnos, circunstancia que facilita mucho la observación y el trabajo de campo.
      Habrá que contar de nuevo con el permiso del dueño de la dehesa pero creo que seguiré otro año más aunque probablemente los avances no sean tan espectaculares. Tengo pendiente localizar la tercera zorrera, cosa que exige tiempo, y ahora tengo también entre manos otras ideas que no debería abandonar.
      En todo caso, por supuesto que intentaré publicar mis vivencias y os lo mostraré en el blog.
      Saludos cordiales

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  6. De 10, Francisco. Me preguntaba lo mismo que Emilio. Esto debe publicarse en un soporte científico. Con cada palabra que leo me quedo pegado a la pantalla queriendo saber más acerca de ese grupo de zorros. Me parece que estas haciendo un trabajo extraordinario. Eres afortunado por vivirlo, y nosotros por leerlo. Un saludo.

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  7. Por cierto, ésta última entrada, que para mí es la más sorprendente, no lleva la etiqueta "zorro" como las otras. Voy a enlazarte a etiqueta "zorro" y he visto que ésta, que es la mejor no estaba.

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    1. Dani, gracias por entrar al blog. A ver si saco tiempo y me acerco al norte y nos vemos.
      Ya he corregido lo que comentas de las etiquetas y he mejorado los pies de fotos.
      Decidme, por favor, todos los fallos que veáis pues a veces no me da tiempo a revisar a fondo los textos.
      Un abrazo y gracías por los ánimos.

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