miércoles, 23 de abril de 2014

Cordillera Cantábrica en estado puro

Aunque las fotos  y el vídeo colgado en Vimeo no tienen ningún valor artístico son un documento, para mi, excepcional de la vida salvaje en la Cordillera Cantábrica.
Durante este primavera hemos visto con nuestras retinas la tremenda escena de un Aguila real devorando el cadáver de un osezno del año (situada en la esquina superior izquierda de la foto, un poco más abajo del cuervo y sobre los rebecos). Una semana antes este osezno correteaba y jugaba al pie de un farallón rocoso con sus dos hermanos y cuando avistamos a esta familia nos imaginamos los riesgos que correrían al bajar de la osera dentro de unos días.
Apenas distinguible con prismáticos se pudo observar gracias al telescopio.

No sabemos la causa de su muerte, quizá el ataque de un oso macho aunque es dudoso pues hubieran fallecido todos los oseznos y la hembra habría cambiado de territorio.
Quizá el ataque del águila real o quizá simplemente un tropezón y una caída al tremendo precipicio que les protege de los osos machos en esta época tan delicada de la cria.
Su descubrimiento nos llenó de tristeza no sólo por haber visto al osete correteando una semana antes, sino por lo que entraña de pérdida biológica para toda la cordillera. Sin embargo, este pequeño ha desaparecido para siempre cerrando el ciclo natural de la vida y la muerte en la naturaleza y, a mi entender, no hay mejor muerte para un animal salvaje que ser devorado por otro (aunque sin duda no es deseable tan pronto, al menos en el caso de los escasos osos).
Si queréis ver los detalles completos y una escena de video de como el Aguila devora al osezno podéis pasar por mi blog
www.imagenesnaturales.es
La escena está grabada de un extremo a otro de un valle, con una distancia aproximada de un kilómetro. Además había viento del norte que acumulaba neblina y humedad. Estas condiciones dificultan conseguir videos de calidad de la escena pero es un gran documento.
Tengo que añadir que no hubiera sido posible su grabación sin la colaboración de las personas que estábamos allí. Unos vieron al águila y pensaron que era un buitre pues incluso con prismáticos era dificil de identificar. Otros descubrieron la especie. Más tarde y entre todos se vio lo que estaba devorando el Aguila real. Cundió un silencio triste, una tremenda desesperanza por ver lo que la vida misma nos mostraba. Todos éramos observadores de aves y mamíferos sensibilizados. El observatorio no está precisamente cerca de la carretera y los que hasta ahí habíamos llegado, éramos unos apasionados de la naturaleza.
Insisto en que su único valor es como documento biológico o gráfico. 

Imagen general de la escena de caza con cuervo, águila real, osezno y rebecos


Recorte de la escena de arriba donde se puede ver al cuervo, el águila real  y el osezno.

Se puede ver un corto vídeo de la escena en la siguiente url de Vimeo




2 comentarios:

  1. Gracias por compartir las imágenes, Paco. Son espectaculares.
    Vaya perseverancia la vuestra, realmente sois unos amantes y apasionados de la naturaleza.
    Una pena lo del pequeño oso aunque, como bien comentas, este es el guión de la vida.
    Un saludo y a seguir trabajando y disfrutando en-para-con la naturaleza.

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  2. Angel muchas gracias por tus ánimos y comentarios. La verdad es que ante escenas como estas te olvidas de todos los malos ratos, frio, calor, esperas sin resultado y dolores y demás penalidades del campo.
    Algunos de los que hemos estado allí hemos comentado que lo que hemos visto es más dificil de ver que un eclipse de sol o de luna. De ahí la importancia de lo vivido.
    Un fuerte abrazo

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